Como los erizos, ya sabéis, los hombres un día sintieron su frío.Y quisieron compartirlo. Entonces inventaron el amor.
El resultado fue, ya sabéis, como en los erizos.
¿Qué queda de las alegrías y penas del amor cuando éste desaparece?
Nada, o peor que nada; queda el recuerdo de un olvido.
Y menos mal cuando no lo punza la sombra de aquellas espinas;
de aquellas espinas, ya sabéis.Luis Cernuda. "Donde
habite el olvido"
O morir a causa del intenso frío o compartir su calor a pesar del daño mutuo que se causaban con sus espinas. Ellos escogieron la segunda opción...
Muchas veces nos alejamos de las personas por el daño que nos causamos mutuamente, pero no nos damos cuenta que sin ellas nos sentimos aun peor. Que paradójica es la vida, sobre todo si se trata de amor.
5 comentarios:
hay, que hermoso.. esque simplemente me encanta lo que haces. no dejaré el blog.. :') saludos. te espero por ayá.
hijita :D
ese poema es uno de mis favoritos..
un abrazo enorme para ti :)
·Sabina: Que bueno que hayas decidido no cerrar tu blog :) escribes muy bien, no merecía ser cerrado.
·Darlyn: Sí, lo puse porque tu me lo recordaste =)
A mi también me gusta =) Cuidate. Besos!
Existe un hermoso cuadro de Fito Espinoza (cuyas imágenes son, por estos tiempos, mi perspectiva de oblicua reminiscencia) llamado EL CHICO PUERCOESPÍN, revísalo... está de más decir que es muy bueno y que retrata muy bien este poema de Cernuda.
Saludos!
La vida está llena de tales paradojas... la soledad, el amor, el dolor y la alegría vienen todas de la mano... para estrechar una, hay que hacer lo propio con las demás.
Un abrazo!
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